Día 20: Lima – Tumbes – Guayaquil – Montañita (Chicha, sexo y rock and roll, 2)

15.30 Estamos arriba del micro que nos llevará de Lima a Lumpes, frontera con Ecuador. No saben qué increíble es este micro. No salimos del asombro. Todo está limpio, no hay olor a pedo, y los asientos son comodisimos. Estamos tan acostumbrados a viajar como perros, hacinados, con gente que sube con bolsones imposibles y gallinas, que creanme se super aprecia viajar como ser humano de vez en cuando.

Estamos sin dormir. Hay mucho que contar. Solo pasamos 36 hs en Lima pero de alguna forma vivimos tantas cosas por toda la ciudad que hace que ese poco tiempo sea super intenso.

Lima es una ciudad increible. No es fea para nada. A mi me pareció una ciudad vibrante. Como que fue muy pobre hasta hace poco y vivio una importante mejora economica que llegó desproporcionada. Algunas zonas modernas pero buses que parecen de India. Caos everywhere. Mucha mugre. Es dificil de describir, pero es linda.

Nos hospedamos en un hostel en Miraflores, que sería el equivalente limeño a Recoleta, pero en realidad es más parecido a Martinez. A dos cuadras había un Plaza Vea gigante en el que pasaban musica karaoke de Shakira y Madonna. Amamos ir a comprar ahí y cantar Las de la Intuicion por los pasillos mientras la gente nos miraba gemir “adentro adentrooo y las mujeres somos laaas de la intuicioooon”. Nosotros nos hacemos la fiesta en cualquier lado.

Cholita paceña se fue a la playa, yo me fui a recorrer la ciudad. Me fui al centro de Lima, que entre los locales es considerado zona pobre. Es una ondo Constitución pero hay cosas muy lindas. En la plaza de armas están los edificios amarillos que se ven en las fotos cuando uno googlea Lima. En todas las ciudades hay una plaza principal que se llama Plaza de Armas. Es como el Springfield de Peru.

Pero vamos a lo interesante. A las 18.45 tenía cita con un flaco. No saben lo que fue! Me subí a su auto y me llevó a recorrer algunas zonas. Terminamos en un paseo de compras al aire libre, con vista al Oceano Pacifico. Hermoso. El masticaba chicle fuerte y me quería mostrar la ciudad como si fuera del primer mundo. Me decía que esa zona se parecía mucho a Miamo, y en un momento me dice “aquí vienen todos los rubios y rubias de Lima”. Les juro, chicos, que el paisaje era desolador. Parecía una convención de Mapuches. No sé a que se referia con rubios y rubias. Ni tan siquiera vi un solo blanco en toda mi estadía.

Lo interesante vino después, cuando me volví a subir a su auto y paramos en una calle oscura. Yo me tenia que bajar con la excusa de que Cholita me esperaba para ir a un circuito de agua, pero me dio un beso y terminamos a pleno en su auto. Les juro que yo no quería coger, aunque estuviera re caliente, porque estaba incomodo. Además él estaba perseguido y cad vez que pasaba una persona, nos poniamos en posicion normal o él agachaba su cabeza y la escondia en mi hombro. Era un tanto bizarro, debo admitir, pero cuando uno está caliente suele pasar por alto ciertas cosas. De repente estaba encima de él y NO SE QUE PASO pero PUK! ADENTRO. Acabé a mares y nos quedamos abrazados durante unos minutos. Mi cabeza en su pecho, él masticando chicle freneticamente en mi oreja. Yo repitiendo mentalmente “no estoy escuchando nada, no estoy escuchando nada”. Hablamos boludeces y, ya con todo puesto otra vez, empezamos a franelear de nuevo. Me empece a frotar como un perro no sé si contra la palanca de cambios o su pierna, pero llegó un momento en que no podía más y acabé de nuevo, esta vez con la ropa puesta. Soy un asco, ya sé. Encima tenía puesto un jean clarito así que imaginense el manchon tremendo que dejé. Muy pocas veces acabé con la ropa puesta, solo franeleando, pero las veces que ocurrió, fue siempre con un jean clarito. Me cago en todo.

Me bajé del auto y me fui al hostel. Eran casi las 23 hs. Me plantee bañarme pero al final me puse un poco de papel higienico en el boxer, me lavé la cara y arreglé el pelo, y nos metimos media chicha cada uno. Recuerdo haberle preguntado a Cholita, iluso total, si con lo cansado que estaba, la chicha me iba a levantar como para aguantar toda la noche. Cholita rio y me dijo “vas a ver”. Ella es mi chamana. Yo le consulto todo.

Era la primera vez que vivia la chicha de noche y en un boliche. Después de pasar por unos bares karaoke, nos fuimos a un boliche que se llama Downtown Vale Todo y explotamos! Entendí todo. La musica electronica por mas que no la conozcas es genial y te hace explotar. Bailamos como nunca, toda la noche, excitadisimos. Cuando cerraba los ojos por mucho tiempo y bailaba, sentía que me iba y me enroscaba cada vez más, así que cada tanto abría los ojos y veía a la gente a mi alrededor. Algunos miraban. Claro, la musica no era TANTO como para estar bailando a nuestro nivel, sacadisimos. Yo parecia estar convulsionando.

Ya tipo 4 am nos fuimos al piso de arriba a hacer amigos. Chapé con un chico chileno que tenía cara de que había sido prendido fuego y rehabilitado, pero quería chapar en chicha para ver como se sentía. Se sintió normal. Esta chicha también me pegó por el lado del baile pero podía hablar y modular perfecto. Recuerdo todo de hecho, a diferencia de la anterior en la que, en determinado momento en que vimos una luna increible subiendo para El Alto, en Bolivia, le digo a Cholita, “boluda mirá la luna, mirala bien porque despues no vamos a recordar nada de esto”. Bueno, al final recuerdo esa frase pero no la luna, aunque sé que era increible y estaba gigante. La Paz, tantas cosas vividas.

Conocimos a unos chicos divinos que me amaban. Bueno, todos me amaban. Fui una suerte de sex symbol por una noche. Todas pasivas igual. Mucha sopapa. Y para resumir, terminamos en el auto de otro amaneciendo tipo 6 en la playa, viendo el oceano pacifico. Fue increible, chicos. Todo fue increible. Llegamos al hostel tipo 8 am, desayunamos, nos bañamos y nos fuimos a recorrer ferias y hacer boludeces. La ducha nos calmo y despejó, aunque aun nos duraba el efecto de la chicha. Ya van dos días de no dormir.

Me acabo de levantar hace un rato. Son las 8.29. Domingo 15 de enero. Dormi 14 horas seguidas. Estamos a poco de llegar a Tumbes y cruzar la frontera. Estamos viajando mucho más rapido de lo previsto. Me planteo tomarme avion en Bogota a Chile o bajar en micro pero conocer lugares que me quedaron pendientes, como Trujillo y Arequipa.

Tengo 1 mes para tomar la decisión.

En este instante estamos en Montañita, lugar increible en Ecuador. Playa a pleno, beibi, necesito descansar un poco. Creo que mañana salgo para Guayaquil.

Cambio y fuera.

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Día 18: La Paz – Copacabana – Cuzco – Lima

Chicos! Tengo media hora nomás para escribir antes de que salga nuestro micro para Lima. 22 hs de viaje nos esperan. Acabamos de chorear una Lonely Planet del hostel donde estuvimos. Nos dio cosita porque fueron todos tan simpaticos… pero después recordamos que son los mismos turistas los que dejan esas cosas, así que no le robamos al hostel, le robamos a un turista, y robarle a un turista está bien. A cambio les ibamos a dejar otra cosa, pero justo antes de cerrar la puerta dije “bueno no”, y volvi para agarrar todo y meterlo en la mochila.

Estamos en Cuzco, hicimos Copacabana que fue muy muy lindo. Realmente magico. Es loquisimo pensar que ese lago gigante está arriba de una montaña.

Nos subimos a un pato de esos que pedaleas y vas por el agua, tipo como los que hay en Bosques de Palermo, pero en la Lago Tititaca. Casí nos ahogamos así que nos bajamos a los 10 minutos después de que una cholita nos gritara desde el muelle dandonos instrucciones de como hacer para volver ashore.

Llegamos a Cuzco y no saben que lindo que es! La estación es muy fea pero una vez que llegas a la plaza principal, todo cambia. Es indescriptible. Digo mucho la palabra “indescriptible” pero es que no encuentro otro adjetivo. Es como estar en el tiempo en algún lugar de Europa en época de piratas.

Todos nos decían que Peru es mucho más caro que Bolivia, pero nada que ver. El sol está mucho mejor ubicado que el boliviano, sí, pero un hostel acá sale 15 soles (aprox 26 pesos argentinos) y en bolivia está 40 bolivianos (35 pesos aprox), pero acá los hostels están buenisimos, hay wi fi, maquinas para usar internet, breakfast, y no hay olor a pis. En Bol el servicio es pesimo. Se nota que no están preparados para recibir turismo, o les importa un choto.

A Machu Pichu al final no vamos a ir. Si, ya sé, “no pueden ir a Cuzco y no hacer Machu!”. Si, tampoco podía ir a Uyuni y no hacer el salar, y sin embargo, acá estoy, chupandome los huevos de tan poco que me importa. Es todo naturaleza y ruinas, chicos. Ya vi muchas ruinas. Cero ganas de ver más y perder dos días en eso. Nos vamos para Lima directo, y de ahí a Guayaquil pasando, quizas, por Trujillo. Igual quiero dejarles claro que vamos a decir que SI estuvimos. Después nos insertamos en alguna foto con photoshop y listo. Averiguamos tanto sobre Machu Pichu que tranquilamente podemos decir que estuvimos ahí. Nadie sospecharía.

Ayer no saben lo que pasó. Fue tremendo. Queríamos sacar pasaje para Lima y no teniamos ni 1 sol partido al medio, así que abrí mi billetera y puse la tarjeta de debito. No la tomaba ningun cajero. Todos tiraban error cuando quería retirar guita, hasta que uno dijo “tarjeta retenida”. Me queria morir! Volví corriendo a escribirle a mi vieja a ver que carajo se podía hacer, antes de llamar al banco, y mientras escrbía el mail y sacaba mi tarjeta para pasarle el numero y demás, veo que en el nombre dice “Cholita Paceña”. NOOOOO! Le había bloqueado la tarjeta a Agos! Claro, cuando estabamos en pepa pusimos toda la guita y tarjetas en un lugar para no llevarlos con nosotros, y se ve que en algun momento confundí las tarjetas y agarré la de ella (tenemos el mismo banco). No saben lo que fue. Graciadio todo se arregla en 24 hs y se reestablece la contraseña, así que ahora estamos tranquilos, pero ayer casi me pego un tiro. Además cuando vi que era su nombre, tuve que subir, abrir la puerta de la habitación y decirle “te cague la tarjeta, boluda”. Pensé que me iba a matar, pero no, fue comprensiva y supportive.

Ayer compramos muchas cosas en la feria. Conseguí un Monopoly de Peru a 25 soles. Nada. No sé como carajo voy a hacer para cargarlo en todo el viaje, pero no podía dejar de comprarlo! Entendamos que hay un casillero que se llama “Capilla Santisima Maria”. No podía no comprarlo. También compré un ajedrez muy lindo a 17 soles, y boludeces varias. Tengo un talento tremendo para regatear. Igual dicen que en Ecuador está todo mucho más barato. Creo que voy a mandar una encomienda o algo a Buenos Aires. Estoy ocupando mucho espacio en la mochila.

Ahora nos estamos por ir a la terminal. Estamos felices. Este viaje es muy intenso, y me encanta saber que recién está comenzando. No sé en que estado voy a estar cuando pase un mes más, pero nos sentimos muy bien y autosuficientes.

Ok, autosuficiente salvo cuando le escribí a mi mamá desesperado.

(Copacabana)

(Cuzco, o Cusco, no sé, lo veo escrito de ambas maneras)