Último día, 62: París – Cairo – Buenos Aires

No creo que vuelva a hacer un viaje así. El año pasado cuando volví de Bogotá dije eso. Lo dije mil veces. Siempre me vi a mi mismo como alguien desapegado que podría irse a recorrer el mundo por 3 años y no necesitaría volver. Es increíble como uno se conoce a si mismo en estos viajes. La realidad es que no podría irme ni por 3 meses.

En Bogotá fue donde caí en que había un montón de cosas de mi vida que quería cambiar. Y volví a Argentina un mes antes de lo previsto porque no podía esperar ni un segundo más para vivir la vida que quería vivir. Me inscribí en teatro, en un taller literario y en baile. Ya sé lo que piensan, “nunca un taller de autos, no?”. No, chicos. Claro que no.

El año pasado terminé de escribir una novela que empecé a corregir y reescribir en ese taller y que espero terminar definitivamente este año. Me animé a un montón de cosas que no entiendo por qué no hice antes. Cuando haces cosas que te daban miedo, de repente se siente natural y ya no entendes qué te frenó por tanto tiempo. Así lo sentí el año pasado. Debería haber ido a teatro mucho tiempo antes.

En este momento, al igual que el año pasado, también digo que no sé si pueda hacer otro viaje tan largo como este, pero el motivo es otro. Sentir lo que siento ahora es horrible. Se intensifica porque estoy solo y me siento solo. La gente en el aeropuerto está con sus familias o amigos y yo estoy acá sentado escribiendo este blog. Solo. Quiero hablar con alguien. Llamar a Agostina, a Laura, pero no puedo. Estaré triste pero sigo siendo pobre y sólo en mis sueños gastaría 10 euros para hablar cinco minutos. Sentir el vacío de dejar todo esto es horrible, y pensar que hacer otro viaje similar implica sentirme así, hace que quiera irme a Las Toninas todos los veranos por el resto de mi vida. Después pienso, no es esto lo que siempre quise? Vivir algo significativo que me transforme? Bueno, lo estoy viviendo. Toda la vida quise hacer un viaje así, y no poder parar de llorar es un signo de que lo que viví acá valió. Dejé una parte mía en cada lugar. Tengo casa y amigos en lugares tan locos como Alexandria o Japón. Estuve en África, en Medio Oriente y en Europa. Conocí gente de Syria que escapó de la guerra. Lloré abrazando a Nana cuando me fui de Cairo. Terminé descalzo sin documentos ni billetera en un cuarto en el aeropuerto de Tel Aviv. Conocí a la china que cambió mi viaje. Caminé con Hazem, el chico de Alexandria, por una calle oscura antes de despedirnos, sabiendo que no lo iba a volver a ver nunca más. Let’s not say goodbye. I won’t. Le acabé en la boca a un flaco en Londres. Tuve un mini viaje de egresados en la casa de Dani. Pajee a un flaco para ahorrarme una noche de hostel. Descubrí, a los 28 años, un montón de cosas de mi sexualidad, y conocí gente que no voy a olvidar nunca.

En este viaje me di cuenta que me chupa tres huevos ver pirámides o edificios lindos. Viajar no se trata de lugares sino de personas. Cuando lloro no lo hago porque no voy a ver más la biblioteca de Alexandria, o The Old City en Jerusalem. Cuando lloro lo hago porque no voy a volver a ver a la china, a Mohammed, a Slav, a Dani, y a toda la gente que conocí acá. Nunca sentí tanta necesidad de volver a los países y ciudades en las que estuve y abrazarlos a todos de nuevo. Abrazarlos por última vez y decirles gracias. Gracias.

Hoy lloro. Lloro por todos ustedes. Porque nunca los voy a olvidar. Porque me hicieron sentir querido y cuidado a pesar de las diferencias culturales. Porque vivimos mil aventuras. Nos puteamos, nos reímos, nos abrazamos. Lloramos juntos cuando nos despedimos. Lloro porque aunque diga que los voy a volver a ver, sé que es tan cierto como cuando terminé la secundaria y con mis compañeros dijimos que nos íbamos a seguir viendo. Not gonna happen.

Este avión es el más difícil de tomar. Es el que me va a alejar definitivamente de todo lo que me transformó.

Sé que esto no lo van a leer y aunque lo hagan, google translator lo va a traducir como el culo y va a perder sentido, pero así y todo necesito decirlo y dedicar esta última entrada a toda la gente que se cruzó en mi vida en estos dos meses de aventuras: Mohammed, Nana, Johnny, Eddy, China Puta, Hazem, gente de Syria cuyo nombre no recuerdo pero seguro la mitad se llama Mohammed (todos se llaman así), Slav, Sipi, Dani, Caro, Estuar, Ishware, Anousja, Pierre y toda la gente que me cogí. Gracias por cambiar mi vida y mostrarme su mundo.

Este post no lo voy a releer. Lo voy a publicar así nomás, sin correcciones, porque sé que si lo releo voy a sentir que escribí una merseada inmunda. Y si, podría escribir algo gracioso, pero este blog nunca pretendió ser gracioso. Lo que quise fue contar todo lo que me pasó en este viaje, sin caretearla, y hoy me está pasando esto. Escribir algo gracioso, hoy, sería no ser yo.

Gracias a todos por leerme y por la buena onda que me tiraron por Twitter y Facebook. Aunque ahora diga que no voy a volver a hacer un viaje así, seguramente en dos meses me vuelvan a agarrar ganas y saque un pasaje al sudeste asiático. Si eso ocurre, volveré a escribir acá. Espero que ustedes también viajen a un lugar loco, pasen tres días sin bañarse, y sé vayan de una ciudad sintiendo que dejaron un pedazo de ustedes. Saquen un pasaje a donde sea, y si nadie los quiere acompañar, fuck all, váyanse solos.

Cuando estaba en Ezeiza con Agostina sentía pánico y que todo lo planificado fríamente mirando imágenes en google se estaba por transformar en realidad. Cuando hice conexión en Turquía, antes de llegar a Egipto, me arrepentí de todo. Quise volver a Buenos Aires, a un lugar seguro que conociera. Ahora todo es distinto. Perdí el miedo. Sé que si me abro, me relajo y simplemente soy yo, todo va a estar bien y la gente que necesito conocer va a aparecer.

Gracias por acompañarme todos los días. Ahora estoy llegando a Cairo, donde tengo algunas horas libres antes de tomarme el vuelo que me lleve a Argentina. Me voy a encontrar con Hazem y Mohammed, y me voy a despedir del país más increíble del mundo.

Mi viaje termina acá.

Los veo en Buenos Aires.

Anastacia – In Your Eyes

In Your Eyes

Tripped along many stones
Enough to say
I found my own way
I don’t know where to go
Couldn’t see where it leads

Making castles in the sand
Afraid no one else would hold my hand
I’m stained from the world
Sad, sad, sad little girl

But I see in your eyes
You wear no disguise
Help me find my way
I’m like a bird in the sky
You helped me to fly
Fly away
Fly away
Back home… back home

Holding on to memories
Often scared
Of what I’d see
And then you came
And then you came
And rescued me
And I’m okay
I’m okay

But I see in your eyes
You wear no disguise
Help me find my way
I’m like a bird in the sky
You helped me to fly
Fly away
Fly away

Oh and I know you’ll never leave me alone
I’ll follow you just anywhere that you go
In my life I can see you
I know I believe you will stay, oh
In your eyes
You wear no disguise
Oh oh oh
Like a bird in the sky
You helped me to fly
Oh yeah oh oh oh

Día 61: Paris

Compré una pizza inmunda con atún y cebolla que me la estoy comiendo igual porque la pagué 5 euros. Mientras me tapaba la nariz y engullia a lo loco para no sentir el gusto espantoso, una chica que conocí en el hostel se me acerca y me dice que tengo que ser más sutil, que no puedo acercarme a alguien y decirle, “quiero meterte la pija en la boca”. No entiendo. Qué se supone que tengo que decir? Hola, me quiero casar con vos? A la gente no hay poronga que le venga bien.

Hoy es mi último día en París y mi último día del viaje. Es todo muy raro. Tengo ganas de volver a Buenos Aires. Siento que ya está, que la aventura terminó, que no me quedan más cosas por vivir, pero también me agarra nostalgia por todo lo que me pasó en este viaje. Supongo que es normal. Aunque esté medio triste, siento que me abrí a que me pasaran un montón de cosas. Me siento diferente. Todo se ve muy lejano. Egipto parece que pasó hace tres años. Incluso Londres parece lejos. Este último día no es como los otros últimos días en otras ciudades. Este es realmente el último día.

No sé qué es lo que siento pero un montón de imágenes vuelven a mi cabeza.

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Dia 60: Paris

Me fui de lo de Aure. Las pajas cruzadas me aburrieron al segundo día. Ya ni se me paraba y no la podía caretear. Intentaba meterle mano rápido así acababa y se dejaba de joder pero el problema es que tarda en acabar, y manuelear con la mano izquierda requiere de una fuerza extra. Me canso al toque. Siento que intercambio hospedaje por pajas. No me quejo, eh. Puedo seguir pajeando para ahorrarme 30 euros la noche, pero ya no me lo quiero fumar más abrazandome a la noche y mostrandome fotos de Mel C y el tour que hizo con sus amigos por gran bretaña para verla en distintas ciudades. Estos enfermos alquilaron un camión, entienden? No hablamos de fans de 14 años sino de personas de 30. Igual yo haría lo mismo por las Spice, para qué mentir. Me encantaría subir las fotos de sus amigos en el tour pero no puedo. Uno más gordo y amorfo que el otro. Parecen todas lesbianas pero Aure me cuenta que son hombres.

Me vine a un hostel genial llamado Arty París. Queda medio en la periferia. Relativamente cerca de la torre Eiffel pero se nota que no es el centro. Paris París. Me cago en París. El barrio en el que estoy se parece a villa crespo. Igual me gusta porque es más real y no muy turístico.

El hostel esta lleno de chinos con los que no me puedo comunicar. Tienen una cara de Chernobyl tremenda. Mucho chino cagado a tiros. Cuando digo “chino” está claro que me refiero a cualquier ser asiático.

00.00 Un chino entró en mi habitación y se fue a dormir de una. Increíble como ronca.

00.13 Este chino de mierda ronca como la gorda motoquera de Tilcara. Me quiero pegar un tiro. Esto no va a quedar así. Ahora me voy a poner auriculares y voy a ver un capítulo de Grey’s Anatomy. Si sigue así le voy a dar un tortazo en los dientes.

00.20 Ay pero por dios. Qué olor a pedo que desprende este chino.

05.00 Chino de mierda. No me deja dormir. Acabo de despertarlo tapandole la nariz (por supuesto lo toqué con papel higiénico porque tiene la cara como con seborrea). Cuando abre los ojos, aturdido, le digo “blow your nose, now”. Me dice “ok ok” pero me doy cuenta que no entiende inglés así que le hago gestito. Useless. No entiende. Odio la vida. Quiero dormir pero no puedo así que me rindo y enciendo el iPad. Grey’s Anatomy o Grindr? Jiji, easy choice. Es claro que a las 5 de la mañana sólo gente desesperada por coger está online. La gente normal duerme a esta hora.

07.00 Estoy yendo a la casa de uno que vive a unas pocas cuadras. No sé qué sería de mi vida sexual sin Grindr. Se acuerdan del chinito que me iba a coger? Bueno, lo vengo posponiendo. Es medio mi última opción. El problema de los chinos es que me dan un poco de asco. Es otra cultura, entienden? Como los negros, los gordos, o los católicos. Eso no quiere decir que en un momento especial no nos garchemos a un presbiteriano. Pasa, chicos. Uno se calienta y todo se vuelve tinieblas y somos capaces de coger con un linyera. Como en London que me cogí al gordo español con cara de Gonzalo Bonadeo. El tema es cuando podemos elegir. Si me das un chino y un occidental, I’m sorry for you, chinito. Además en todas las porno tienen penes ínfimos. Me da impresión toparme con uno así. En fin, lo importante ahora es que me voy a la casa de un flaco a que me propine un bucal. Este chino horrible sigue roncando y yo no me voy a quedar acá al pedo. Orvua, monamur.

09.00 Por dios, qué placer. Puse el código de seguridad en la entrada y subí cinco pisos por escalera que me mataron. Él me esperaba con la puerta abierta. Hablamos tres segundos y empezamos. Me senté en un sillón y él hizo el resto. Me faltaba fumarme un habano nomás. Lo hizo muy bien. Cuando acabé le pregunté si él también quería acabar y me dijo que no, que no lo necesita. “I like to please men” (me gusta complacer). Qué genial este chico. Quiero que nos casemos. Alguien que sólo quiere que yo acabe sin importar si él también acaba. Si esto no es amor, que alguien me explique qué es.

Ahora estoy en el hostel disfrutando de un desayuno gratis. La mina que lo sirve tiene una cara de orto tremenda y trata a todos muy mal. Por qué no sonríe? La vida es hermosa. Ah, claro, para mi es hermosa. Estoy de vacaciones en París y recién vengo de que me propinen un pete.

Me voy a patinar, chicos. Espero que en Buenos Aires la estén pasando tan bien como yo acá.

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Día 59: Paris

Les conté que cuando tenía 18 años quería ser famoso como Geri Halliwell? Si. Esas eran mis aspiraciones en la vida. Ser como Geri Halliwell e inspirar a las masas. Está demás decir que terminé chupando pijas en los baños de Retiro, pero mi plan inicial fue otro. Iba a castings tremendos, de la UBA, en los cuales me hacían hacer cosas inverosímiles. Una vez caí en uno con un hot jean y una musculosa que decía SEX, y me dijeron que tenía que hacer de un flaco hiper tímido que miraba a una chica en una biblioteca. Todo esto pongamoslo en contexto. Estaba en una terraza horrible con ropa colgada, bombachas, abajo del sol, clima de enero horrible y sofocante, y yo transpirando como un chancho. No quedé, chicos. I wonder why. El peor casting fue uno que teóricamente era de modelaje. En determinado momento no sé cómo terminé en una cama sin remera ni pantalón, con un fotógrafo diciéndome, “tocate un poco la pija, si si, así, agarratela”. Yo, iluso total, le decía, “pero en una revista para adolescentes salen los tipos así?”. Claro, yo, idiota, pensaba que iba a salir en la Teens, pero seguramente la revista se llamaba Teenxxx. Recuerdo que, en ese momento, pensé, “Geri Halliwell empezó mostrando las tetas, la profecía se está cumpliendo”. Bueno, no. No sé cumplió.

No sé por qué estoy escribiendo esto pero ayer mientras patinaba me acordé. Me bajé mucha de la música que tiene Aure, y entre esas canciones está Strength of a Woman de Geri Halliwell. Una de mis canciones preferidas en el mundo. Esa canción la iba escuchando mientras caminaba para ese casting.

Pari Roller es genial. Mucho más intenso que los viernes de Moondiola en Buenos Aires. Acá nadie espera a nadie. La policía corta las calles así que no se frena casi nunca. Nunca vi bajadas como estas. Son de más de 1 km y tenes que patinar bien para hacerlas. Vi un par que se fueron de cabeza al suelo. Una chica no pudo controlar la velocidad y como la bajada seguía por al menos 7 cuadras, decidió saltar tipo palomita. No sé si pensó que iba a agarrar vuelo o qué pero cayó al suelo con el pecho y me dolió hasta a mi, pero tampoco podía sacar los ojos de la bajada porque sino iba a terminar mal. Hace tres meses que no patino, no me quiero hacer el loco. En un momento veo que alguien se me acerca sonriendo. No lo puedo creer! Me encontré con un flaco de Buenos Aires con el que jugué al hockey un par de veces. Gonzalo. Entienden lo loco que es encontrarte con alguien de Buenos Aires en París, patinando? Es como cuando estaba caminando con la china por Cairo y me crucé a Sebas. Momentos increíbles.

A la vuelta ya no daba más. 1 de la mañana. Me levanté a las 7 y caminé hasta las 20, luego patiné desde las 21 hasta la 1. Por eso también me cuesta postear. No tengo tiempo de escribir, y cuando lo tengo, son las 3 am y estoy muy cansado como para escribir algo decente.

El subte de la vuelta fue tremendo. Mucha marginalidad. Pibes tirando cerveza en los trenes. Tuve que poner los patines en bolsas para que los rulemanes no sé hagan mierda. Encima el subte con el que tenía que combinar dejó de funcionar, así que todo roto y cansado como estaba, me tocó caminar. Tomar taxi está descartado.

Estoy evaluando irme de lo de Aure. Está todo bien con él pero tengo ganas de conocer gente y hacer la mía, y con couchsurfing se complica conocer nueva gente.

Mañana voy al Louvre. Espero que no sea un museo de cuadros porque no entiendo el arte. Soy un ser sencillo y elemental. Necesito cosas explícitas para entender.

Me queda cada vez menos. En 4 días sale mi vuelo a Cairo.

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Día 58: Paris

Nos fuimos a dormir en su departamento minúsculo. Una cama para los dos. Yo, virgen y puro, me saqué todo menos la remera. El también. Cada uno giró para su lado. Nada. Pasaron los minutos. Nada. Se da vuelta. Me doy vuelta. Apoya su mano en mi entrepierna. Pienso, “estará dormido y lo hizo sin querer?”. Me empezó a pajear. No, no está dormido, jiji. Terminamos durmiendo abrazados.

09.00 Qué lindo levantarse con una paja cruzada. Igual se me cansa un poquito la mano, pero está bueno. Por medio de la paja cruzada aprendí a pajear con la mano izquierda. Después de tiempo de tanta promiscuidad uno se vuelve la Celine Dion de la pija. Una maestra karateka del amor.

09.11 Amo couchsurfing. Te hace experimentar la cultura de la ciudad a la que vas de manera completa.

09.25 Luego de la paja cruzada, Aure pone Spice up your life de las Spice y nos ponemos a bailar. Alterna con hits de Hanson y Mandy Moore. Tengo 14 años de nuevo. Me encanta. Los estribillos los cantamos juntos. Después de esto me parece que cambiamos las pajas por tips de belleza y cuidados de la piel.

11.00 Recuerdan lo que dije sobre Paris? Eso de que es igual a Buenos Aires? Bueno, cuando van caminando por el río no. Es muy distinto. Claro, acá en la edad media estaban edificando castillos y matando brujas, mientras que en Argentina los Comechingones bailaban, en taparrabos, alrededor del fuego invocando al dios de la tierra para que prospere la cosecha de cebolla.

El look de los parisinos es tremendo. Muy elegante. Todos con sacos. Yo voy con mi pantalón rojo, las altas llantas que compré en Sportdirect, el gorrito de dónde está wally y la chalina roja y de repente entiendo por qué pertenezco al tercer mundo. Tener este pensamiento mientras escucho Egoísta de Belinda no me ayuda a sentirme más desarrollado. Tenemos la música que nos merecemos. Acá no existe nada como Belinda.

13.53 Caminando me encuentro con un Día %. Le pedí a unos chinos que me sacarán una foto y entré feliz y radiante a comprar sanguches de mortadela. Como no entiendo francés le pregunto a una señora. No habla inglés pero me ayuda. Los parisinos no son soretes. Son simpáticos. El problema no es que no quieren hablar inglés sino que no saben. Cuando les hablas, no te responden y te miran con carita de miserables. Aure me dice, todo orgulloso, que a nadie le interesa aprender inglés. “Por qué querríamos aprender inglés si vivimos en Francia?”. Me contó que las películas llegan dobladas, salvo en Paris donde aún se pueden ver películas subtituladas.

15.00 Estoy en Champs Elysee. Veo el Arco del triunfo y me parece todo increíble. De todas formas no estoy impresionado. Siento que después de haber estado en tantos lugares nada me impresiona. Trato de mantener cierto grado de curiosidad por lo nuevo pero siento que me volví un robot que ve monumentos y saca fotos. Lo que me sorprende y llama la atención no son las estructuras gigantes sino los detalles tipo el decorado de Notredam.

15.05 Me siento en un banco al lado de dos señoras que están comiendo mandarinas. Por un momento me siento de nuevo en Buenos Aires, yendo en el 32 a laburar a la villa. Amo el olor a mandarina, y me encanta sentirlo acá en Paris, en Champs Elysee.

15.10 Acabo de meterme en una verduleria y compré un kilo de mandarinas. Estoy comiendo mientras camino al arco del triunfo. Paso por la puerta de Escada, Gucci, Louis Vuitton. Nada me perturba. Gajo tras gajo engullo mandarina y río locamente mientras las viejas chetas me pasan por al lado con carita de asco.

22.00 Traje dos pizzas de supermercado a la casa de Aure y me dice que no tiene microondas NI PLATOS NI CUBIERTOS. Lo miro desorbitado. Me dice que siempre come afuera. Cómo no vas a tener ni un puto plato? Terminamos tocandole el timbre a la de al lado para ver si le podemos usar el microondas. Abre la puerta y sale un olor a cigarillo tremendo. El departamento de esta francesa es como el de Aure, 10 m2. Tiene una cinta de caminar cubierta de ropa. Ponemos la pizza en un pedazo de cartón y la dejamos diez minutos. La francesa tiene un perrito miniatura que me persigue y me muerde el pantalón. Me río y me hago el simpático porque quiero comer la pizza caliente pero por dentro tengo ganas de cagar a tiros al perro.

22.12 La pizza se quedó pegada al cartón. Es un asco pero tengo tanta hambre que me hago el boludo y como.

Mañana voy a comprar patines y me voy a Pari Roller, una especie de viernes de moondiola pero con mucha más gente. Me encanta la onda de Paris. Es todo mucho más lindo que en Londres pero tengo saudades de la chicha.

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Día 57: Paris

Me bajé del subte y me di cuenta por qué Paris es Paris y Buenos Aires es Buenos Aires. Acá las estaciones se llaman Voltaire, Republiqué y Charonne. En Buenos Aires se llaman Medalla Milagrosa, Hospitales, y Ministro Carranza. Hospitales, entienden? Como esperamos convertirnos en un país en serio con esos nombres?

Sacando eso, Paris es igual a Buenos Aires. Mismos edificios, misma arquitectura, mismo estilo de locales y cafés. Me sorprendió ver cuán parecido es al punto de sentir que estoy caminando por Buenos Aires. Las calles están más limpias y todo es exactamente igual. Calle tras calle. Medio monótono para mi, pero me di cuenta que las ciudades europeas, salvo Londres, son así. Miles de edificios y casas iguales. Buenos Aires es más diversa. Sé que parezco esos nacionalistas boludos que dicen que Tel Aviv es mejor que New York. Lo que pasa es que siempre creí que al venir a ciudades como esta, iba a sentir que vivo en un lugar horrible, y la verdad que no. Buenos Aires es una ciudad fantástica, y que en un mismo lugar convivan Puerto Madero y Once me hace amarla aún más.

Mi host, Auré, está más bueno que comer pollo con las manos. Rubiecito, altos farole, fan de Mel C. Si, Melanie C. La de las Spice Girls. Es fan fan. Fan-tengo-todos-sus-singles fan. Yo me hago el que conozco algunas de sus canciones pero más o menos. No quiero confesar mi fanatismo patológico por las Spice Girls porque tiraría la imagen de activo que intento crear. De todos modos sé que la verdad se develará cuando me saque la remera y vea mi tatuaje que dice Northern Star, nombre del primer cd de Mel C. No. No me lo hice por ella. Fue un símbolo de “encarrilé mi vida y todo va a estar mejor”, pero claro que el nombre es por esa canción.

Su depto es minúsculo. Debe ser 15 m2. Hace ver a mi ex depto como una mansión. No entiendo cómo puede vivir así. Dice, “es París, todos los deptos son chicos”. No sé si me ve la cara de boludo o qué. Espera que me crea eso? Claro que en las ciudades grandes los departamentos tienden a ser chicos, pero ni la habitación en la que vivía cuando estaba en la casa de mi vieja es tan chica.

Auré canta. Me muestra su propia versión de Northern Star que grabó a los 20 años (ahora tiene 28). Tiene una pronunciación tetrica. Canta “Norsen star”. También “the trus is out there” (the truth is out there). Lo amo. Le digo que me encanta la versión y que la quiero en mi celular. Me dice algo que no entiendo pero que interpreto como negativa. Me cuesta un poco entenderle a veces. Tiene “buen” inglés (se expresa, bah) pero el problema es la pronunciación. Pone todos los acentos al final. En vez de decir cíty, dice cití. Así con el 80% de las palabras. Las th las pronuncia como s o como t. Sumemos todo eso y tenemos como resultado una pronunciación de mierda.

Luego de Northern Star me mostró un videoclip que grabó. Consiste en él caminando por la playa. Si. Eso durante 4 minutos. Alterna planos color con blanco y negro (porque está recordando, entienden? Una técnica no usada millones de veces). En los planos blanco y negro está corriendo en la playa con una chica. Se abrazan y ríen. Su voz es de pasiva mal. Suave. La quiebra a veces. Me pregunto si cree que alguien puede verlo abrazandose a una chica y pensar, seriamente, que en su alma hay un ápice de heterosexualidad.

Le reviso toda la música. Vengaboys, Hanson (!), M2M (!!), Mandy Moore (!!!). Es mi alma gemela. Escuchamos lo mismo. Mandy Moore. Candy. Quiero que se convierta en mi hermanita y me rize el cabello por las noches.

La única contra de este chico es que me vive preguntando si quiero ir a Disney París con él. Teóricamente tiene un pase anual y puede conseguir entradas baratas para mi. Le digo que no, que vomito cuando me subo a una montaña rusa y, además, Disney París? Disney es Orlando. Me parece medio triste ir a Disney acá. A pesar de todo esto, él insiste y me hace pensar si no se llevará comisión por las entradas vendidas. En fin, ahora me voy a recorrer la ciudad y comprar rollers. El día es una poronga. Mucho frío y lluvia. Acabo de chatear con un chinito al que le gusta la pija más que el arroz (platillos por favor). Quiere que lo llame ‘slut’ y me saluda diciendo “hello, my fucker”. Cosita. Lo quiero. Si me lo emperno les cuento.

Northern Star – Melanie C

Día 56: Amsterdam – Paris

08.00 Acabo de pagar la memebresia de Manhunt (me encanta usar la palabra membresia. Suena importante aunque hayan sido $7,53 y se trate de un sitio casi porno). Ahora puedo mandar mensajes ilimitados, jojo. Ya vi que París no tiene nada que ver con Amsterdam. Mucha más gente y bastante más dispuesta. En Amsterdam sólo estuve con Pierre, mi amor total. Fue un poco triste mi estadía. En París voy a coger con media ciudad. No paro de mandar mensajes. Voy a exprimir esos 7 pesos como si fueran los últimos que tengo.

08.35 Anousja está en la cocina preparando EMPAREDADOS. Si, cuando hablamos español usa palabras latinas que me hacen sentir que estoy en Alf doblado al español neutro. Estos días con ella fueron geniales. Descansé mucho y fui a lugares que solo no hubiera ido. La voy a extrañar. Ustedes se preguntarán, por qué no me quedo si la estoy pasando tan bien? Porque aunque vaya a extrañar a Anousja, más extraño coger, así que me voy. El amor a la pija vence todo. Siempre.

09.15 Estoy en la estación RAI esperando el tren que me lleve a Amstel a tomar el bus a Paris. No aceptan tarjeta de crédito y puteo mucho. Acá en Holanda no aceptan Visa ni en los supermercados. Y hay que imprimir los tickets de bus. Nada que ver a London donde simplemente tenes que dar el número de reserva y hasta podes ir a bailar con tarjeta. Hasta Argentina es más desarrollado en ese aspecto. Acá todos usan Maestro. Me pueden explicar quién carajo usa Maestro? Sólo los holandeses.

10.00 Estoy sentadito con mi mochila y mis sueños de cantante pop. Mi bus, el F, sale en media hora. Estoy vestido igual que los últimos 15 días. Este pantalón rojo no me lo saco ni para bañarme. Tiene un olor que aún no puedo definir. Mezcla de mierda con guasca. Seguiré usándolo hasta el último día.

10.15 Ay, por dios, abracenme. Qué asco. Un flaco responde un mensaje por Manhunt y me dice, “I can’t be fucked because I have some hemorroids 😦 they are healing now but can’t take it up the ass” (no puedo coger porque tengo hemorroides). Es necesario tanta información? No podrías simplemente decirme que no te gusta el sexo anal or whatever? Chicos, entiendo que quieran ser honestos pero a veces está bueno mentir. Dios no los va a castigar, no se preocupen. Es como una vez este flaco con el que estuve. Estábamos en un telo y me dice que le están haciendo dos conductos así que tenga cuidado con en dónde meto la lengua. Gracias por la info. Ahora estoy mucho más caliente.

Al próximo que vea le voy a decir “uy, disculpame pero tengo una muela podrida del lado derecho, meteme la lengua sólo en el lado izquierdo”. Capaz soy sólo yo el que siente asco y en realidad es algo normal que todos dicen. Probaremos y les contaré. Diré que tengo la pija con hongos.

13.00 Hace media hora que me estoy re cagando. Después de plantearmelo me doy cuenta que no voy a poder aguantar 8 horas de viaje así. Voy al baño. La luz no funciona. Me cago en Europa. Quiero cachetear a todos los que ven algo feo en Buenos Aires y dicen, “esto en Europa no pasa”. Me bajo los pantalones. Me sostengo haciendo fuerza con las manos contra las paredes. Está descartado que no me voy a sentar. El olor a meo es sólo comparable con el del baño de mi casa cuando no lo lavo por dos semanas. Justo cuando hago fuerza el bondi pisa un pozo y la puta madre. Se salpicó mi pierna con meo o mierda. Está muy oscuro para distinguir. A este nivel de inmundicia dejo de hacerme la estrellita de Hollywood y me siento en el inodoro. No sé por qué presiento que hoy no voy a coger.

17.06 En dos horas llego a París. Se acuerdan cuando, dignisimo y lleno de autoestima, dije que no iba a hacer más couchsurfing? Bueno, voy a hacer couchsurfing. La razón? Hostels a 30 euros la noche. Multiplico por 8 días y luego de nuevo por 8 por el tipo de cambio más el 15% (un saludito para Cristina) y no, papi. No ocurrirá. Me quedo con un flaco cuatro días y después con otro. Ambos están buenos así que con suerte son tan gauchitos como el de Londres que me despertaba con una simpática lamida de verga.

18.00 La ridícula de mi vieja me mando un mail diciéndome que en París compre paraguas Knirps porque son los mejores del mundo. “Compra muchos y trae! Yo te los pago” (y si, no esperaras que encima los pague yo). A veces no sé si me está cargando o me habla en serio. La ridiculez de los paraguas de Paris es sólo comparable a su insólito pedido de que le traiga mamushkas de Israel.

Me bajo del micro en breve, deseenme suerte con m nuevo host! Con suerte hoy la pongo.